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domingo, 19 de febrero de 2012

Costes, la primera estrella Michelin de Hungría


Costes fue refundado en 2007 con el objetivo de convertirse en un restaurante de categoría internacional. Para ello su personal se preparó en Francia, y también en este país establecieron los contactos con proveedores para abastecer al restaurante. En 2008 se incorporó como chef el portugués Miguel Rocha Vieira y en 2010 Costes se convirtió en el primer restaurante de Hungría en ser galardonado con una estrella Michelín.
Costes está situado en una zona bastante céntrica de Budapest, al lado de Kálvin Ter, y sólo abre de miércoles a domingo.

La noche de nuestra visita comenzó con un aperitivo poco acertado, un granizado de pomelo con espuma, amargo y con una poco agradable textura de hielo picado.



Capuchino de patata. Muy buen aperitivo. Venía acompañado de un babybel con profundo sabor a remolacha y un acertado acompañamiento de caviar.



Macarrón de queso de cabra. Buen contraste del dulce de la galleta con la crema de queso de cabra del relleno.
Masmallow de semillas de calabaza. Esponjoso bocado rebozado de triturado de semillas de calabaza.



La primera entrada que pedimos fue una sopa de acelgas con crema fresca. Vieiras sobre una base de patata cocida con caviar osetra edición especial, chips de acelga y ralladura de limón. Entrante ligero y sobresaliente.



Foie de pato marinado en tokaji aszú, consomé de membrillo infusionado en haba tonka y perlas de cebolla.
Servido con un brioche casero. Foie micuit aligerado por una fresca gelatina de haba tonka. Los trozos de cebolla a modo de pétalos no aportaban mucho. Buen plato.



Y llegamos a los principales:
Pez de San Pedro pochado en mantequilla de paprika, "Tarhonya" y emulsión de goulash.
Excelente pasta "Tarhonya" con chorizo Sajonia en dados diminutos y pimiento, acompañado de una espectacular espuma de goulash y chips de tomate. De matrícula pese a que el pescado llegó algo pasado de punto.


Pichón salvaje cocinado en dos maneras: la pechuga pochada y luego asada con salvia y panceta. El muslo en empanadilla. Los dos acompañados de cremoso repollo y crema de coliflor y salsa salmis. Excelente punto para un gran plato.


Antes del postre pedimos un plato de quesos:
Un Brie Savarin  muy cremoso, casi derretido, otro queso francés de cabra de textura suave y algo más de sabor del habitual, un queso belga bastante fuerte que nos gustó, uno del norte de Hungría parecido al Gruyère pero sin agujeros y un Stilton británico. Buen acompañamiento de mermelada de lavanda, tomate dulce y azafrán




La parte dulce de nuestra cena empezó con un Mojito. Bueno en general pero falla la textura del granizado de nuevo. Vino acompañado de un Cigarro Aftereight. Bien trampantojo  de chocolate cremoso con suave toque de menta.




Texturas de chocolate con cacahuete. Helado cacahuete, perlas de gel de cacahuete, bizcocho y teja de sésamo.




Pera Bella Helena. La pera algo dura con galleta triturada y helado.


Acompañamos los postres con unas copas de Tokaji Aszú 6 puttonyos Disznókö 2000.



Buenos petit fours.


Y un detalle de despedida para la señora.



Acompañamos la cena con un riesling húngaro, el Szó-Lá-Ti-Olaszrizling-Gál Lajos 2009.

En conjunto podemos decir que disfrutamos de una buena experiencia en uno de los mejores restaurantes de Budapest.


COSTES Restaurant
1092 Budapest Ráday utca 4, Hungría
Tel.: 06 1 219-0696
Reservas a través de un formulario web: www.costes.hu

Total factura: HUF 65.130 (EUR 219,08).
2 Dreher: HUF 2.000.
1 agua: HUF 1.250.
Szó-Lá-Ti-Olaszrizling-Gál Lajos 2009: HUF 11.000.
2 espressos: HUF 1.300.
2 Tokaji Aszú 6 Puttonyos Disznókö 2000: HUF 8.400.

domingo, 12 de febrero de 2012

Onyx


Onyx abrió sus puertas en Abril de 2007 buscando ser un restaurante de categoría internacional en Budapest. Con una cocina dirigida por el chef húngaro Szabina Szulló logró la distinción de una estrella Michelin en 2011. El restaurante se encuentra justo al lado de la plaza Vörösmarty, en el mismo edificio que el café Gerbeaud, en pleno centro de la capital de Hungría.
Con una cuidada decoración moderna, Onyx es un restaurante formal, y en su página web detalla una larga lista de recomendaciones que incluyen por ejemplo el dress code requerido, la hora después de la cual no se puede pedir el menú degustación o la invitación a dejar a los niños en casa.
A mediodía se ofrece un menú de precio fijo de 2 ó de 3 platos con unos precios muy contenidos. Por la noche se puede cenar a la carta o elegir uno de los dos menús degustación: el Hungarian Evolution o el Onyx Prestige. Ambos menús pueden ser pedidos con maridaje de vinos.
Nosotros nos decidimos por Onyx Prestige y, dado nuestro desconocimiento de los vinos húngaros más allá de los Tokaji Aszú, optamos por pedir el maridaje.

Comenzaron ofreciéndonos un carro de champagnes y aperitivos, y elegimos un Furmint 2009 Szepsy, un vino blanco seco de la región de Tokaj.



Después vino el carro de panes y ante el magnífico aspecto de todos y nuestra indecisión...



...el camarero nos hizo una selección...




...que vino acompañada de queso cabra, mantequilla y crema de cerdo suave y cremosa.


Como aperitivos nos sirvieron una magnifica espuma de patata con aire de salchicha



y una croqueta de pollo con una base de crema de patata aromatizada con limón. Muy crujiente pero demasiado poco hecho el pollo.


A continuación llegó un plato con diferentes presentaciones de atún:
tres porciones de atún que nos aconsejaron tomar en el siguiente orden (derecha a izquierda en la foto):
Marinado con mayonesa de wasabi y mostaza.
Asado con lemon pepper.
Tartar con brotes de jengibre.
Entre medias, acompañamientos de gelatina de yuzu y piña asada.
Acertada combinación y gran presentación.

Zalai Szürkebarát 2008 (demi sec) Zala.
Dr. Bussay László.

Trucha marinada con caviar y sopa de crema de calabaza.
Gran crema de calabaza con sus pepitas tostadas y pequeños tropezones de pan crujiente tostado.



Vieira salteada con texturas de coliflor.
Vieiras acompañadas pannacotta de coliflor con caviar, germinados y aceite de cebollino, gotas de crema de avellana y coliflor empanada con  hoja de canónigo.

Ferenchegy Chardonnay 2009 Eger.
St. Andrea winery.

Pechuga de pichón con risotto "Carbonara" y caldo de champiñones.
Gran plato de pechuga  presentada como si fuese un  muslo con más que buen risotto carbonara al dente y gran caldo de champiñones acompañado de una espuma de parmesano y, a modo de semillas, un bacon crujiente.

Pinot Noir 2009 Pannonhalma.
Pannonhalmi Apátsági winery.



Continuamos con una gran pieza de venado acompañada de una vinagreta de remolacha y de una crema de alcachofa de Jerusalén.

Solus Merlot 2006 Villány.
Gere Attila winery.


Cambiamos de tercio con un refrescante prepostre de fideos de castañas, sopa de cereza, merengue y laminas de chocolate.



Continuamos la parte dulce con el mojito: pannacotta con sopa fría de limón, la ralladura de su corteza y galleta con espuma de corteza del cítrico. Nube de hierbabuena.




Taïnori chocolate, violeta. Gran fin de fiesta con este buen chocolate en texturas.


Nyúlászó Aszú 6 Puttonyos 2000 Tokaj.
Royal Tokaji winery.

Con los cafés nos trajeron unos petit fours.


Junto con la cuenta para el caballero, traen para la señora un pequeño detalle.


Salimos con una buena impresión de nuestra cena en Onyx. Disfrutamos de una cocina de nivel con buen producto y presentaciones muy cuidadas. Servicio impecable.




1051 Budapest Vörösmarty tér 7-8. (Entrada por calle Harmincad)
+36-30-508-0622
Reservas mediante formulario en la web


Total factura: HUF 77.625 (EUR 258,75).
2 Onyx Prestige menus: HUF 43.800.
2 maridajes de vinos: HUF 23.800.

martes, 7 de febrero de 2012

Mercado Central de Budapest




Si hay un lugar en el que nos gusta perdernos en nuestros viajes es en mercados y tiendas delicatessen. El caso concreto de los mercados ofrece la posibilidad de entrar en contacto con multitud de productos alimenticios a los que no estamos habituados. Estos lugares suelen contar con una curiosa mezcla de gente local y permiten descubrir ingredientes, aromas y sabores desconocidos. Además suelen ser sitios muy bulliciosos y con gran colorido.




El mercado central de Budapest se levantó en el año 1897 y está ubicado en la plaza Vámház, al principio de la Vaci Utca. Dañada gravemente su estructura durante la Segunda Guerra Mundial, entró en una decadencia que le llevó a ser declarado en ruinas en 1991. Tres años después fue objeto de una restauración que le hizo recuperar su antiguo esplendor siendo hoy uno de los edificios más significativos de Budapest.








En el piso de abajo se suceden los puestos de productos frescos, quesos y panes, así como la popular paprika, mientras que en el superior abundan los de diferentes objetos de artesanía y algunos de comida. En estos últimos es posible degustar algunas especialidades de la gastronomía popular húngara como el goulash o las salchichas. Nosotros tomamos un par de cervezas y una salchicha envuelta en bacon y en una especie de hojaldre.

Total factura: HUF 2.470 (EUR 8,54).


martes, 31 de enero de 2012

Gerbeaud, legendario café en Budapest.



Gerbeaud es el gran café de Budapest y uno de los más tradicionales cafés clásicos de Europa. Fundado en 1858 y ubicado en la céntrica Vörösmarty Tér, su decoración se caracteriza por sus grandes lámparas, sus paneles de maderas exóticas y sus estucos en el techo. Habrá a quien le pueda parecer un sitio turístico, pero los lugares únicos de cada ciudad a menudo lo son, y Gerbeaud nos parece una parada imprescindible donde tomar un café y una deliciosa tarta.


Cuando hace frío nada apetece más que un buen café caliente a media tarde y eso es lo que hicimos. Pedimos un capuchino con miel y un café latte con caramelo.



Para acompañar los cafés optamos por una porción de tarta Eszterházy, elaborada con almendra, crema pastelera y chocolate, que estaba riquísima.


Total factura: HUF 3.853 (EUR 11,68€).
Capuchino: HUF 1.150.
Café Latte: HUF 1.250.