sábado, 14 de enero de 2012

Arany Kaviár

Para comenzar nuestras vacaciones de invierno reservamos en este elegante restaurante ruso en Budapest.
Con el tiempo justo cruzamos en taxi la ciudad hasta llegar a Ostrom Utca 19, en Buda.



Tras atravesar la entrada, con apariencia de club privado, nos encontramos con una acogedora y refinada sala, donde terciopelos granates, maderas oscuras y luces tenues creaban un ambiente muy intimo.




Nos sirvieron un pan caliente muy parecido a las tortas de aceite.



Junto con la mantequilla nos pusieron un aperitivo que consistia en arenque marinado sobre una esferificación como de tortilla.



Uno de los primeros fue un blini caliente de caviar de salmón keta.
Esponjoso blini relleno de huevas de salmón acompañado de una crema agria. Buen primero.



El otro fue pata de cangrejo del mar de Bering con  verduras al vapor condimentadas con cognac. Estupendo y ligero asopado de lentejas negras y verduras con un sutil caldo y patas de cangrejo del mar de Bering. Las verduras al dente.



Uno de los principales fue esturión con ragout de champiñones y vino tinto.
Buen producto aunque un poco pasado para nuestro gusto, acompañado de un sabroso ragout de champiñones y unos ñoquis de espinacas muy bien hechos.



Gambas gigantes con lentejas beluga y salsa de jengibre.
Se repiten las lentejas, un plato algo soso pero que mejora bastante con los arándanos frescos. La salsa de jengibre con mantequilla estaba deliciosa.



De postre compartimos una creme brulée con avellanas algo ruda en textura pero muy buena en sabor. La macedonia que acompañaba sobraba un poco.



Para beber tomamos unas cervezas locales Dreher.

En resumen, es un restaurante bien gestionado, con un aire familiar a la par que correcto. El producto de calidad se potencia, en ningún caso nos lo enmascararon. Muy recomendable.

Total factura: HUF 33.550 ( EUR 112,00).
4 cervezas: HUF 3.000.
2 cafés: HUF 1.200

No hay comentarios:

Publicar un comentario